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Elimine de forma contundente los atascos más difíciles y recupere el flujo hidráulico original con el Desatascador de Muelle para Tuberías de 10 metros de Longitud y 9 mm de Diámetro. Esta herramienta mecánica de fontanería es la solución definitiva para limpiar conductos obstruidos de manera ecológica, evitando el uso de productos químicos corrosivos que dañan los materiales y contaminan el medio ambiente. Diseñado con una espiral de acero de gran flexibilidad, este muelle desatascador es perfecto para acceder a las zonas más profundas de desagües de cocinas, bajantes generales, tuberías de baños, arquetas domésticas, fregaderos, inodoros y lavaderos.
Longitud de Largo Alcance (10 Metros): Permite alcanzar obstrucciones profundas situadas a gran distancia del punto de acceso principal, ideal para bajantes de comunidades, tuberías ocultas tras tabiques y tramos largos de fontanería.
Diámetro de Acero Optimizado (9 mm): Grosor técnico equilibrado que ofrece la rigidez estructural necesaria para empujar, perforar y desintegrar tapones compactos, manteniendo la flexibilidad indispensable para avanzar por el conducto.
Espiral de Acero al Carbono Galvanizado: Fabricado con alambre de acero de alta resistencia trenzado en espiral continua que soporta grandes esfuerzos de torsión y tracción mecánica, protegido contra la corrosión provocada por aguas residuales.
Punta en Espiral Cónica de Perforación: El extremo del muelle cuenta con una terminación ensanchada en forma de barrena que atrapa pelo, restos de jabón, grasas o celulosa, perforando el tapón para facilitar su desintegración.
Manivela Ergonómica de Torsión Manual: Incorpora una empuñadura giratoria de alta resistencia que permite aplicar un movimiento rotativo continuo de forma cómoda, facilitando que el muelle salve codos de 90° y empuje la suciedad.
Uso Seguro y Respetuoso con las Instalaciones: Su geometría exterior redondeada permite limpiar las paredes internas de tuberías de PVC, polietileno, cobre o hierro sin perforar las paredes del tubo ni dañar las juntas de unión.
El funcionamiento es puramente mecánico y muy sencillo. Se introduce el extremo de la punta cónica por el desagüe o el bote sifónico de la tubería afectada. Se va empujando el muelle manualmente hacia el interior del tubo. Al encontrar resistencia (el atasco) o un codo difícil, se empieza a girar la manivela trasera en el sentido de las agujas del reloj a la vez que se ejerce una ligera presión hacia delante. Este movimiento giratorio hace que la punta helicoidal funcione como una barrena, perforando el tapón de suciedad, rompiéndolo o enredando materiales como cabellos para poder extraerlos al retirar el muelle.
Por su grosor de 9 mm y su gran longitud de 10 metros, esta herramienta está recomendada para tuberías con un diámetro interior a partir de 40 mm hasta 110 mm (las medidas habituales en desagües de fregadero, conexiones de lavadora, salidas de inodoro y bajantes generales del hogar). Para tuberías excesivamente estrechas o desagües con rejillas integradas muy pequeñas (como las de algunos lavabos o bidés pequeños de 32 mm), se aconseja desmontar previamente el sifón inferior para introducir el muelle de 9 mm directamente en la tubería de la pared y maximizar su eficacia.
Para garantizar una vida útil prolongada y evitar el deterioro por óxido, en Ferretería López siempre aconsejamos un mantenimiento básico tras cada uso: limpie el muelle por completo con agua y jabón (o un desinfectante doméstico) para retirar los residuos de suciedad. Séquelo minuciosamente con un paño seco a medida que lo va enrollando. Antes de guardarlo, se recomienda aplicar una fina capa de aceite lubricante multiusos o spray de silicona por toda la superficie del acero espiralado; este sencillo paso protegerá el metal de la humedad ambiental y lo mantendrá listo para el próximo atasco.
El veredicto de Ferretería López:
"El Desatascador de Muelle Manual de 10m y 9 mm es, bajo nuestro criterio técnico, la herramienta de choque más rentable y eficaz que puede tener tanto un particular previsor como un profesional del mantenimiento. Cuando los desatascadores químicos líquidos fracasan (o cuando no se quieren usar para no dañar las tuberías de PVC antiguas), el muelle mecánico es el único que soluciona el problema de raíz. Sus 10 metros de longitud cubren con solvencia cualquier tramo doméstico hasta la arqueta general, y el grosor de 9 mm es el punto dulce perfecto: lo suficientemente rígido para deshacer tapones de grasa compacta o raíces ligeras, pero con la flexibilidad necesaria para serpentear por los codos del circuito. Una compra que amortiza su valor desde el primer uso, evitando costosas facturas de fontanería de urgencia."